En el fondo, echas de menos todo aquello que te reconforta.
Y te sorprendes al (re)conocer cosas y personas que en el fondo no te reconfortaban, a pesar del tiempo que pudiste pasar con ellas. Y más aún te sorprendes al ver que cosas o personas que llegaron más tarde, que se fueron y volvieron o que siempre han estado ahí sigilosamente sin hacer ruido alguno son las que al final echas de menos cuando miras hacia atrás.
Supongo que es verdad, que la verdad, como los de verdad, es la que es, o los que son, sin más.
Y tú. Y vosotros, a quienes os debo todo lo que soy y seré, para bien o para mal. Y a la del fondo del pasillo (como el baño). Y al de la (ya no) cama de al lado. Y a vosotros, menos que dedos en mis manos.
Si al final, el universo al que se reduce la vida de cada persona es limitado, y para qué molestarnos en intentar ampliarlo inútilmente, cuando bastante es el caos que en él habita como para alojar trastos inútiles.
Sinceramente. Y la sinceridad, lamentablemente, en mí es un defecto.
Pero, aún así, gracias.
Y te sorprendes al (re)conocer cosas y personas que en el fondo no te reconfortaban, a pesar del tiempo que pudiste pasar con ellas. Y más aún te sorprendes al ver que cosas o personas que llegaron más tarde, que se fueron y volvieron o que siempre han estado ahí sigilosamente sin hacer ruido alguno son las que al final echas de menos cuando miras hacia atrás.
Supongo que es verdad, que la verdad, como los de verdad, es la que es, o los que son, sin más.
Y tú. Y vosotros, a quienes os debo todo lo que soy y seré, para bien o para mal. Y a la del fondo del pasillo (como el baño). Y al de la (ya no) cama de al lado. Y a vosotros, menos que dedos en mis manos.
Si al final, el universo al que se reduce la vida de cada persona es limitado, y para qué molestarnos en intentar ampliarlo inútilmente, cuando bastante es el caos que en él habita como para alojar trastos inútiles.
Sinceramente. Y la sinceridad, lamentablemente, en mí es un defecto.
Pero, aún así, gracias.
2 comentarios:
tú ya eres todo un universo en tí mismo
no tienes que buscar a nadie más para ampliarlo... :)
son muchas las personas que se pasean por nuestras vidas...las que realmente importan son las que se quedan aportando cosas que tú solo no podrías tener, que te complementan en definitiva...
(la del fondo del pasillo a la izquierda)
estoy de acuerdo con marta, tu eres un graaaaaaaan universo, el mejor universo del mundo
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