sábado, 24 de mayo de 2008

Híroes


Desde que lo descubrí, quisiera ser como Hiro Nakamura, capaz de controlar el espacio-tiempo, paralizar el tiempo en un instante y teletransportarme no sólo de uno a otro lugar, si no hacia delante y hacia atrás en el tiempo...

Y esto tan solo apretando los dientes y poniendo cara de estreñimiento, sin necesidad alguna de artefactos o aparatos científicamente superavanzados; simplemente haciendo uso de, y esto es lo mejor de todo, una cualidad adquirida por la evolución, simples mutaciones en el genoma capaces de proporcionarte capacidades sobrehumanas.

Pensaréis que me he vuelto loco, pero simplemente hago referencia a un personaje de la serie Héroes, en la cual plantean esa posibilidad (imposibilidad mejor dicho) de que la propia genética, a lo largo del tiempo, introduciendo mutaciones puntuales que ocurren a diario en cada uno de nosotros, sea capaz de instaurar en nosotros habilidades como la citada, la capacidad de volar o la de predecir el futuro.

¿No os gustaría que la genética (eso que estudiamos algunos) pudiera hacer cosas como esas? Aunque si de verdad ocurriera, dudo que los afortunados poseedores de esas habilidades fueran héroes...

En fin, sería un buen objeto de estudio para una tesis, ¿verdad?




[Por cierto...No hablo en serio, aunque me gustaría que todo esto fuera posible]

martes, 20 de mayo de 2008

[||] Pause

Últimamente falto de ideas, simplemente dejo constancia aquí de que mi cabeza sigue viva a pesar de todo lo que en ella se entrecruza impidiendo que den a luz historias que contar.

Podría decirse que pulsé el Pause de la pista 1 y estoy reproduciendo otras que me ayuden a trazar un plan que consigan volver a poner en Play a uno que realmente lo necesita.

Necesito vuestra ayuda, ¿qué hacemos?

martes, 13 de mayo de 2008

Religiones

Todos los que me conocéis sabéis mi postura acerca de la religión. Pienso que las religiones surgen de la necesidad de los humanos de buscar una alternativa a la muerte ante el miedo que nos produce pensar en ella.

Así, no creo que ninguna religión sea más válida que otra, aunque está claro que todas tienen diferencias: Está por ejemplo el Budismo, que simplemente te invita a explorar en tu interior y alcanzar el Nirvana mediante dicha introspección, por lo que cada cual la sigue a su manera (supongo); y está por ejemplo el Catolicismo, en el cual la Iglesia te "guía" mediante una serie de "conductas", es decir, manipula a los creyentes para sus fines (a todos los que puede y/o se dejan); y que está en regresión tratando de volver a épocas medievales.

Pero la historia de la Iglesia es, como dicen, harina de otro costal, e igual otro día entro a dar mi opinión al respecto.

Hoy quiero hablar de las religiones en general, pero no desde mi punto de vista, si no desde el de alguien que, por lo que he podido apreciar hoy, pensaba igual que yo: Albert Einstein.

Einstein es hoy noticia porque sale esta semana a subasta una carta que escribió hace más de 50 años al filósofo Eric Gutkind, en la cual hablaba de las religiones, definiéndolas como "supersticiones infantiles". En dicha carta incluso rechazó la idea de que el pueblo judío (al que él pertenecía, le ofrecieron incluso ser el segundo presidente de Israel) fuera un pueblo "tocado" por Dios, ya que exponía lo siguiente: "Para mí, la religión judía, como las demás, es una encarnación de las supersticiones más infantiles. Y el pueblo judío, al que estoy contento de pertenecer y con el que tengo una profunda afinidad, no es diferente del resto".

Para mí, esta carta no hace si no confirmar lo que es innegable, que este hombre era un genio, y creo que, además, tener esta ideología en la época que vivió es digno de admiración.

"La palabra Dios no es más que la expresión y el fruto de la debilidad humana, y la Biblia, una colección de honorables leyendas primitivas, las cuales, no obstante, son bastante pueriles".


Palabra de Einstein.


Amén.


viernes, 9 de mayo de 2008

Estrellas

A menudo consideramos a los personajes públicos famosos, ya sean cantantes, actores o deportistas de élite, como seres egoístas desligados del mundo en el que todos nosotros, por suerte o desgracia, apoyamos los pies. En general dicha percepción suele corresponderse con la realidad, tal y como apreciamos constantemente en periódicos, revistas o programas de televisión, cuando cierto personaje pasa impertérrito entre miles de personas que lo adoran sin siquiera inmutarse y molestarse en dedicarles un mínimo gesto de complicidad o agradecimiento.
Sin entrar a valorar sus motivos, tendemos a exigirles un mínimo de agradecimiento por la veneración que les dedicamos, y, muchas veces, cuando somos correspondidos, en lugar de sentirnos afortunados, pensamos que quizás es todo una farsa organizada con el fin de no perder esos adeptos que los mantienen en la cumbre de la sociedad. Nos sentimos defraudados.

Otras veces, sin embargo, ocurre lo que ha ocurrido con Brian.

Brian era un niño estadounidense, natural de New Orleans, que murió hace dos días debido a un tumor cerebral irreversible con tan sólo 8 años de edad. Era fan del equipo de baloncesto de la ciudad, los New Orleans Hornets, y, en concreto, adoraba a su mejor jugador, un chico de 22 años llamado Chris Paul, todo un ídolo en la ciudad, en el país y en el mundo entero.

"Sé que voy al cielo y que allí me encontraré con Dios vestido con mi camiseta de Chris Paul" fue lo que le dijo Brian a su familia. Desde ayer, Chris Paul ha decidido honrar a Brian cada vez que juegue al baloncesto, llevando de por vida su nombre en sus zapatillas.

Son estas cosas las que demuestran que en verdad todos somos iguales, las que acercan las estrellas a La Tierra.


jueves, 8 de mayo de 2008

Pasillos

Pasillos. Como el de la facultad, testigo de infinidad de chorradas día tras día. Como ese de tu casa que tanto cuesta recorrer sin torcerte o romper algo cuando vuelves a las 6 de la mañana un jueves por la noche (o viernes, o sábado...) un poquito nublado (ciego en cristiano). Como el típico de los aviones en el que siempre te jode el carrito de bebidas y comidas cuando llevas las piernas estiradas. O como el que le ha hecho hoy el Barça al Madrid, para reconocer su victoria en el campeonato de liga debido a su superioridad a pesar de ser enemigos íntimos.

Últimamente yo tengo muchos enemigos íntimos, se multiplican cual panes y peces; y lo que es mejor aún, estoy venciendo en mis enfrentamientos directos con ellos, llevándoles ventaja en nuestro campeonato de regularidad o liga particular...

Igual dentro de poco también me hacen el pasillo.


martes, 6 de mayo de 2008

Ballenas y vergüenza

Tras observar la pérdida de "jerarquía" a la que me he visto sometido en otros lugares a los cuales no haré referencia, esta mañana opté por inaugurar un blog en el que expresarme libremente.

Las ballenas tienen hambre, mueren por ello y nadie hace nada por cambiarlo, el mundo sigue girando y mientras el egoísmo sostiene la vida de muchos a corto plazo, a largo plazo traerá consecuencias que espero y deseo pongan a cada uno donde se merecen.

Ayer me dijeron que daba vergüenza ajena. Sinceramente, si ese es el sentimiento que levanto por ser tal cual soy, espero seguir despertando vergüenza allá donde vaya, porque eso significará que realmente hay algo de sentido común en el mundo.

No me considero especial, simplemente coherente.

Hasta la próxima.