miércoles, 29 de octubre de 2008

Fairy Tales


A menudo recurrimos a nuestra imaginación, solos o acompañados de libros, por ejemplo; o, en ocasiones en las que no apetece o en las que no existe, al cine, con el fin de transportarnos a lugares fantásticos en los que se inunda todo de surrealismo. Otras veces, sin embargo, no hace falta ni siquiera pararse a pensar, te encuentras todas las cosas que pensabas que no existían frente a ti.

Así, puedes llegar a encontrarte, en ocasiones (afortunadamente no todo el mundo), seres y engendros mitológicos como ogros, dragones, cíclopes o seres deformes y jorobados que nos recuerdan a los cuentos infantiles, en los cuales aprendimos por otro lado que dichos entes siempre pertenecían al grupo de los "malos" y acababan "perdiendo" conforme se desarrolla la historia (el clásico "mucho ruido y pocas nueces").

Siguiendo con la mitología y el mundo de la fantasía, todos estos personajes horrendos obedecen a las órdenes de algún tirano, generalmente una bruja o un hechicero con animales desagradables por mascota, tales como víboras por ejemplo, y casi siempre se guarecen en castillos oscuros con apenas unas cuantas rejillas por los que entra la luz.

En definitiva, son seres anormales que viven en ámbitos anormales y con costumbres muy extrañas. A menudo se encuentran con seres normales y, por una razón aún desconocida pero que se cree se relaciona con sus delirios de grandeza y sus complejos ante un mundo completamente diferente del que habitan, tratan de hacerles la vida imposible.

Leyendo hasta aquí podríais pensar que los estos seres abobinables de los que hablo y los personajes normales no tienen nada en común, y aunque tanto a unos como a otros les gustaría que así fuera, en los mundos fantásticos siempre tienen que convivir, y, para desgracia de los pobres e indefensos personajes normales, a menudo soportar la tiranía establecida por el/la dictador/a de costumbre (elegido/a "democráticamente" mediante pucherazo).

Sin embargo, en las cosas fundamentales de sus mundos fantásticos, tal y como siempre nos enseñaron los cuentos de la infancia, los "buenos" siempre ganan.

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Me creeréis o no, pero hoy he visto ogros en la facultad...

lunes, 20 de octubre de 2008

Usad protección solar

[...]Disfruta de la belleza y la fuerza de tu juventud, porque nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se haya marchitado. Pero creéme, dentro de 20 años cuando te veas a ti mismo en fotos, comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas.

No te preocupes por el futuro. Y si te preocupas, preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como intentar resolver una ecuación algebraica masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de esos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.

Haz todos los días algo que te asuste. Canta. No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. Relájate. La competencia es larga y al final solo compites contra ti mismo. Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos (si lo consigues dime cómo). Guarda tus cartas de amor.

Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida, las personas más interesantes que he conocido no sabían que hacer con su vida a los 22 años. Es más, algunas no lo sabían a los 40. Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás que las echas de menos cuando te fallen.

Quizás te cases, o quizás no; quizás tengas hijos, quizás no; quizás te divorcies a los cuarenta, o quizás bailes el valls en tu 75º aniversario de bodas.

Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás.

Disfruta de tu cuerpo, aprovéchalo de todas las formas que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que puedan pensar los demás...porque es el mejor instrumento que tendrás jamás[...].

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Esto que he escrito no es mío, si no un fragmento de una adaptación del poema llamado Wear Sunscreen, de Mary Schmich. Simplemente lo pongo porque me veo identificado en él, y creo que todos en realidad lo hacemos.

Creo que deberíamos aprovechar más nuestra juventud.



lunes, 6 de octubre de 2008

Hawaii

Quinto año de carrera, y aún a riesgo de parecer pesimista y adelantarme a acontecimientos que aún ni siquiera son atisbables, me aventuro a ser agorero.

Creo que este año, a pesar de ser el definitivo y en definitiva el último, todo puede ser como hasta ahora. No sé si eso es bueno o malo, siempre se dice que si algo va bien mejor no tocarlo, y a pesar de tenernos unos a otros sin importarnos los "daños colaterales", ¿en realidad va tan bien?

En principio, competencia, ya no solo entre los diferentes sectores de la clase (cosa que se daba por hecho), si no también a nivel del grupo de amigos...Parece ser que o conseguimos una beca o nos morimos todos, y, como será imposible repartirnos 3 manzanas entre 4 personas, como bien te crees hasta el momento de tu vida en que te sacan de los números naturales, preveo tiempos de tormenta.

Segundo, temas de conversación: Becas, doctorados, postdoctorados...Futuro en general. Está muy bien preocuparse, está muy bien tener un plan A, un plan B e incluso un C, D ó E; pero llegar al punto en el que lo único que ocupa tu cabeza sea eso creo que es preocupante. Y visto lo visto desde el primer día de este curso, más de uno y de dos están así.

Yo también pienso en el futuro, pero en su justa medida. Como dijo Einstein: "I never think of future...it comes soon enough". Así que, sea el que sea el que me toque vivir, llegará tal y como tenga que llegar, y no por tratar de anticiparlo o de prepararlo cambiará.

Tercero, y cambiando radicalmente de tema (afortunadamente), aunque no saliendo de los raíles que han marcado esta carrera, la actitud de la clase ante temas para algunos fundamentales y para otros, por lo visto, vanales: La orla y el viaje de fin de carrera.

  • Orla: Considerada por algunos como "cutre" y "cara", desde mi punto de vista es algo que todo aquel que haga una carrera y pueda permitírselo (y creo que en los tiempos que corren todos podemos) debería tener. Aunque sólo sea para recordar la posiblemente más bonita etapa de la vida, o para que tu madre se emocione enseñándosela a la gente, o para recordar cómo éramos cuando nos juntemos dentro de unos años...Claro que en Biotecnología estas cosas no importan, está por encima de esto-¿cómo lo digo?-"arrodillarse" por entrar en un laboratorio.

  • Viaje de fin de carrera: Más de lo mismo, posiblemente la última oportunidad en la vida de juntarte con todos los amigos de la carrera para hacer un viaje de las dimensiones que se merecen 5 años de carrera. ¿Y qué ocurre hoy al sacar el tema? Que la mitad de la clase no quiere o no sabe si ir, un cuarto vamos de fijo y otro cuarto irían dependiendo del destino; pero claro, no van a buscar ni preocuparse, por supuesto.


¿Mi conclusión? Que tras hablar ayer con Vicen, ver las fotos y saber que me ha traído una camisa autóctona, siempre me quedará Hawaii. Y ese me gustaría que fuera mi futuro más "cercano".