lunes, 6 de octubre de 2008

Hawaii

Quinto año de carrera, y aún a riesgo de parecer pesimista y adelantarme a acontecimientos que aún ni siquiera son atisbables, me aventuro a ser agorero.

Creo que este año, a pesar de ser el definitivo y en definitiva el último, todo puede ser como hasta ahora. No sé si eso es bueno o malo, siempre se dice que si algo va bien mejor no tocarlo, y a pesar de tenernos unos a otros sin importarnos los "daños colaterales", ¿en realidad va tan bien?

En principio, competencia, ya no solo entre los diferentes sectores de la clase (cosa que se daba por hecho), si no también a nivel del grupo de amigos...Parece ser que o conseguimos una beca o nos morimos todos, y, como será imposible repartirnos 3 manzanas entre 4 personas, como bien te crees hasta el momento de tu vida en que te sacan de los números naturales, preveo tiempos de tormenta.

Segundo, temas de conversación: Becas, doctorados, postdoctorados...Futuro en general. Está muy bien preocuparse, está muy bien tener un plan A, un plan B e incluso un C, D ó E; pero llegar al punto en el que lo único que ocupa tu cabeza sea eso creo que es preocupante. Y visto lo visto desde el primer día de este curso, más de uno y de dos están así.

Yo también pienso en el futuro, pero en su justa medida. Como dijo Einstein: "I never think of future...it comes soon enough". Así que, sea el que sea el que me toque vivir, llegará tal y como tenga que llegar, y no por tratar de anticiparlo o de prepararlo cambiará.

Tercero, y cambiando radicalmente de tema (afortunadamente), aunque no saliendo de los raíles que han marcado esta carrera, la actitud de la clase ante temas para algunos fundamentales y para otros, por lo visto, vanales: La orla y el viaje de fin de carrera.

  • Orla: Considerada por algunos como "cutre" y "cara", desde mi punto de vista es algo que todo aquel que haga una carrera y pueda permitírselo (y creo que en los tiempos que corren todos podemos) debería tener. Aunque sólo sea para recordar la posiblemente más bonita etapa de la vida, o para que tu madre se emocione enseñándosela a la gente, o para recordar cómo éramos cuando nos juntemos dentro de unos años...Claro que en Biotecnología estas cosas no importan, está por encima de esto-¿cómo lo digo?-"arrodillarse" por entrar en un laboratorio.

  • Viaje de fin de carrera: Más de lo mismo, posiblemente la última oportunidad en la vida de juntarte con todos los amigos de la carrera para hacer un viaje de las dimensiones que se merecen 5 años de carrera. ¿Y qué ocurre hoy al sacar el tema? Que la mitad de la clase no quiere o no sabe si ir, un cuarto vamos de fijo y otro cuarto irían dependiendo del destino; pero claro, no van a buscar ni preocuparse, por supuesto.


¿Mi conclusión? Que tras hablar ayer con Vicen, ver las fotos y saber que me ha traído una camisa autóctona, siempre me quedará Hawaii. Y ese me gustaría que fuera mi futuro más "cercano".

6 comentarios:

Anónimo dijo...

claroooo! el año q viene nada d dublin, Hawaii!!!!!

LGP dijo...

La orla no importa, porque por muy bien que salgas no te da un trabajo, beca, etc...
El viaje no importa, por lo mismo. No da puntos para becas. Es más, es tiempo que se pierde en pasarlo bien en lugar de lamer culos por laboratorios.
Los compañeros, ..., no solo no importan, parece que molestan porque "sólo" son competencia.

Este plan da asco, y sobre todo pensando que es el último año de carrera, que se supone un cierto grado de madurez en la gente que llega a este punto.

Es una lástima que no den becas para irse a la mierda, porque seguro que así perdíamos de vista a unos cuantos.

LC dijo...

AJAJAJJAJAAJJAJA, qué gran razón tienes Laura...

Anónimo dijo...

nos vamos por obra y gracia del espíritu MEC a hawaii el próximo verano??
y esta vez no me dejes tirada...


=)*

Anónimo dijo...

No creo que seas tú el que esté peor, petardo!

Por cierto, yo sique me voy a pedir una beca para irme a la mierda ...

LC dijo...

Ojalá, Sofía, ójala...